¿Cuánto cuesta externalizar la gestión de Instagram de un restaurante?
No hay una cuota publicada, porque no es lo mismo programar fotos que te mandan que ir al restaurante a hacerlas. En tuinsta.design el coste lo marcan las visitas, las piezas del mes y si los anuncios van aparte. Carlota Fermín lo cierra por WhatsApp cuando sabemos cómo es el local. Una tarifa de internet no conoce tu servicio.
Una es producción: alguien va al local, fotografía y graba. Otra es gestión: textos, publicación, historias de mantenimiento y respuesta con criterio. Una tercera, si existe, es el dinero que se paga a la plataforma de anuncios. Si las tres van en un solo número, no sabes qué estás comprando.
Un restaurante que ya tiene banco de fotos reciente paga menos producción y más criterio de publicación. Un restaurante que manda fotos de móvil oscuras está pagando, aunque no lo diga, el rato de no tener imagen. Externalizar sin sesión suele ser aplazar el problema.
Cuántas visitas al local entran al mes.
Cuántas piezas salen de cada visita, foto y vídeo corto.
Quién escribe y quién contesta, y en qué horario.
Si el enlace es WhatsApp y quién lo atiende en servicio.
Si los anuncios están fuera de la cuota.
Qué pasa si un mes no hay plato nuevo que enseñar.
Qué encarece la gestión de un restaurante
La encarece la producción en hora de servicio, porque hay que cuadrar cocina. La encarece pedir diario en varias redes. La abarata concentrarse en Instagram y en la ficha de Google, con una visita buena y publicaciones que reutilizan ese banco con honradez, sin repetir el mismo plano hasta el hartazgo.
También cambia el radio. Dentro de la Comunidad de Madrid la visita forma parte de cómo trabajamos. Un plan «solo remoto» puede costar menos y servir de menos, si el local no tiene quién haga la foto entre servicios.
Cómo comparar dos cuotas
Pon las dos propuestas en la misma tabla: visitas, piezas, respuesta, derechos de las fotos y salida. La más barata que no incluye la visita te deja buscando fotógrafo aparte. La más cara que promete «presencia 360» sin números no se puede aceptar.
No publicamos un «desde» en esta página. El número sin tu carta y sin saber si contestáis al WhatsApp es decoración. Pide el alcance. Si las dos agencias se niegan a separar producción y gestión, ninguna te está dejando ver el precio.
Qué tiene que decir la cuota
Línea
Dentro o aparte
Visita y fotos en el local
Dentro, con un número de días
Publicación y textos
Dentro
Respuesta a mensajes
Dentro, con horario real
Dinero de anuncios
Aparte, siempre
Carta, web o branding
Aparte, si no se ha pedido
Cómo lo pedimos por WhatsApp
Cuéntanos si ya tienes fotos de este año, cuántos días puedes recibirnos y si el objetivo es reservas o pedidos. Con eso decimos qué entraría en un mes y qué no. El teléfono es +34 634 11 28 99 y el correo cristina@tuinsta.design.
Preferimos un no claro —«ahora solo necesitáis ordenar la ficha»— a una cuota que cobre gestión sobre un perfil que todavía no tiene un plato reconocible.
Un mes pequeño, dicho por partes
Para un restaurante que ya tiene algo de foto reciente, un mes razonable puede ser una visita, las piezas que salen de ella y la publicación con destino a WhatsApp. Si no hay foto, el mes empieza por la visita y no por un calendario de treinta huecos. Rellenar huecos sin imagen es lo que encarece el año siguiente, porque hay que rehacerlo.
Los anuncios, si entran, llevan su propio dinero y no se esconden en la cuota de gestión. Así ves si pagas a la plataforma o al estudio. Lo mismo con la carta o la web: si no las pediste, no tienen que aparecer en la factura de Instagram.
Escribe con lo que ya tienes —aunque sea poco— y con los días en que cocina puede parar un rato. La respuesta es un alcance, no una tarifa copiada. Si el alcance no te encaja, no hay que disfrazarlo de descuento.
Si quieres el número para tu casa y no una media de internet, el mensaje es el de siempre: barrio, si hay fotos de este año y cuántos días nos podéis recibir. Sin tarifa publicada a propósito. Con alcance, sí.