¿Cómo elegir una agencia de redes sociales para un bar o restaurante en Madrid?
Elige a quien vaya al local y publique lo que hay en la barra, no un calendario genérico. En Madrid, tuinsta.design hace la foto y el vídeo en el restaurante y Carlota Fermín lleva las redes hacia la reserva. Si la agencia no pregunta por el turno ni por WhatsApp, está eligiendo el feed, no el bar.
Una agencia de redes para un bar en Madrid tiene que poder quedar en Malasaña, en la sierra o donde esté la sala. Quien trabaja solo con fotos que le mandas va a publicar con retraso y con un plato que ya no está. La visita es el filtro. La distancia se perdona; no haber visto la barra, no.
Pregunta quién dispara. Si la respuesta es «el community cuando pueda», no tienes producción. En tuinsta.design Cristina Osuna fotografía y Carlota publica. Son dos personas con nombre, no un departamento.
Qué pedir para el mes 1
Número de piezas, cuántas salen de una visita al local, si hay historias en día de servicio y cuál es el destino del enlace: WhatsApp, llamada o reserva. «Gestión de comunidad» sin esa lista no se puede comparar con otra propuesta.
Pide también qué no entra. Los anuncios son otro presupuesto. El diseño de carta es otro. Mezclarlo todo en una cuota opaca impide ver si pagas publicación o producción.
Para comparar dos agencias de redes
Pregunta
Respuesta útil
¿Venís al local?
Sí, con fecha, no «cuando haya material»
¿Quién hace la foto?
Un nombre
¿Cuántas piezas al mes?
Un número
¿Adónde lleva el enlace?
WhatsApp o reserva
¿Cómo se sale?
Mes de prueba, no un año a ciegas
Señales de que no conocen un bar
Hablan de viralidad, de tendencias semanales y de «tono de marca» antes de preguntar qué se acaba a las tres. Proponen reels de baile en un comedor que no es eso. Te mandan un informe de alcance y no te preguntan si el sábado entró alguien por la historia.
Señal buena: preguntan el horario de cocina, qué plato quieres empujar y cómo contestáis al WhatsApp cuando estáis en sala. La red es un apoyo del servicio, no un segundo negocio.
Cómo trabajamos nosotras en Madrid
Visitamos el bar o el restaurante, hacemos foto y vídeo corto con lo que sale ese día y lo publicamos con hora, barrio y cómo reservar. Bases en Collado Villalba y Malasaña, cobertura en la Comunidad de Madrid. El remoto sirve para programar y contestar con criterio, no para inventar el plato.
Si estás comparando, mándanos qué publicas ahora y cómo entra la reserva. Decimos si el mes 1 es una visita y una parrilla corta, o si antes hay que arreglar la ficha de Google.
La primera visita como filtro
Si estás entre dos agencias y las dos escriben bien, pide a cada una una visita corta antes de firmar el mes. Quien pone pegas para entrar en el bar ya te ha dicho cómo será el trabajo: remoto, con el material que tú mandes, y con retraso. Quien viene, mira la barra y pregunta qué se acaba, puede publicar la semana siguiente con verdad.
En esa visita no hace falta una producción enorme. Hace falta ver si escuchan a cocina y si el vídeo que proponen cabe entre dos pases. Cristina trabaja así: poco tiempo, plato real, sala. Carlota convierte eso en piezas con horario y WhatsApp, no en un concepto que el local no reconoce.
Si ninguna de las dos quiere pasar, no elijas a la más barata por cansancio. Sigue buscando, o publica tú el plato del día con un enlace claro hasta que aparezca quien sí entre.
En Madrid el filtro de la visita evita el perfil que parece de otra ciudad. Si la agencia no puede decir qué día está en tu barrio, no está gestionando tu bar: está gestionando una cuenta. Pide el día. Si lo dan, compara el mes 1 con nombres y piezas. Si no lo dan, ya puedes tacharlas de la lista aunque la propuesta esté bien diseñada, el portfolio se vea cuidado y el precio parezca razonable.