Fotografía gastronómica · 2026-10-09

¿Cuánto cuesta una sesión de fotografía gastronómica para un restaurante pequeño?

No publicamos una tarifa cerrada porque un restaurante pequeño no es un número de platos. En tuinsta.design el presupuesto sale de la carta que hay que fotografiar, de si entra la sala y el equipo, y de los usos. Cristina Osuna lo cierra por WhatsApp después de ver el local, no con una horquilla copiada de internet.

Cristina Osuna, Diseño y fotografía

Plato y sala de Botequim, sesión de fotografía gastronómica de tuinsta.design en Madrid

Qué hace subir o bajar el encargo

El coste lo mueve el alcance, no el barrio. Una mañana en un local de barrio, con los platos que de verdad se piden, unas tomas de sala y dos o tres retratos de quien está en pase, es un encargo distinto de un catálogo entero más vídeo y anuncios. Mezclarlos en un solo precio deja a alguien pagando de más o quedándose corto.

También cambia si la cocina puede parar entre servicios o si hay que fotografiar con el comedor abierto. Cambia si hace falta estilismo aparte, si el menú rota cada semana, y si las fotos tienen que servir para impresión grande además de para el móvil. El desplazamiento dentro de la Comunidad de Madrid forma parte de cómo trabajamos; fuera de ese radio se dice antes.

  • Número de platos que tienen que quedar editados, no los que se prueban.
  • Sala, terraza y fachada, si el comensal elige el local por cómo se ve.
  • Retratos del equipo y permiso de imagen.
  • Versiones verticales para redes y horizontales para carta y web.
  • Vídeo corto en la misma visita, si lo quieres ya.
  • Derechos para web, Google, redes y anuncios, por escrito.

Qué suele bastar en un restaurante pequeño

Para una casa con una carta corta, suele bastar una visita bien ordenada: los platos que salen en delivery y en la carta impresa, una mesa puesta, la barra o el comedor con su luz, y el gesto de quien emplata. Con eso se abre Google Business, se cambia la web y se alimentan varias semanas de redes sin inventar fotos el martes.

No hace falta fotografiar cada guarnición el primer día. Hace falta un banco que no mienta. Si el plato de la foto es más grande, más verde o más brillante que el que sale a mesa, la reseña llega sola. Preferimos menos tomas fieles que un set inflado.

Cómo comparar presupuestos sin dejarte el número suelto

Pide a cada fotógrafo la misma lista: fotos editadas, plazo, formatos, retoque, desplazamiento y usos. Un precio bajo que no incluye la sala, o que limita el uso a «redes personales», sale caro cuando quieres ponerlo en un anuncio o en la ficha de Google.

Desconfía de la tarifa por foto suelta si nadie ha visto la cocina. Y desconfía del pack cerrado que promete «sesión premium» sin decir cuántas piezas salen ni quién viene. En tuinsta.design el siguiente paso es un mensaje con el tipo de casa, cuántos platos estrella tienes y si la sesión es antes de abrir o entre servicios.

Preguntas para leer un presupuesto
PreguntaPor qué importa
¿Cuántas fotos editadas salen?El número, no el adjetivo, es el encargo.
¿Entran sala y equipo?Sin eso solo tienes carta, no restaurante.
¿Qué usos cubre el precio?Web, Google, redes y ads no son lo mismo.
¿El retoque y el viaje van dentro?Si van aparte, el total cambia.
¿Hay vídeo o es otra visita?Grabar en el mismo día ahorra una parada de cocina.

Qué no vamos a inventar aquí

No damos una cifra de «desde» en esta página porque cada carta pesa distinto y porque un número suelto se queda viejo. Quien te pase una horquilla sin preguntar por el pase está vendiendo un producto, no una sesión en tu casa.

Si quieres un alcance para tu local, escribe a Cristina por WhatsApp al +34 634 11 28 99 o a cristina@tuinsta.design. Cuéntanos el barrio, si es una carta corta y si necesitas sala además de plato. Respondemos con lo que incluye la visita y lo que queda fuera.

Qué mandar para que el presupuesto no sea un disparo

Un mensaje útil lleva el barrio, si la carta es corta o larga, si quieres sala y equipo además del plato, y si la visita puede ser antes del servicio. Con eso se puede decir qué cabe en una mañana y qué habría que dejar para otra. Sin eso, cualquier cifra —la nuestra o la de otro— es un acierto por casualidad.

También ayuda una foto actual de la sala, aunque sea mala. Se ve si hay luz, si el comedor es estrecho y si hace falta trabajar de noche. Eso cambia el día más que el número de seguidores del fotógrafo. Cuando lo tengamos, respondemos con lo que incluye la visita y lo que queda fuera, por el mismo WhatsApp.

Ver el servicio Fotógrafo gastronómico

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