¿Cómo conseguir emails de clientes sin molestar?
Se pide el correo a quien ya está en el local y se le dice para qué: el cumpleaños o la noche que le encaja. No se pide en la puerta a quien aún no ha decidido quedarse. Ten la razón en una línea y la casilla de sí, visible. El fallo es un QR de newsletter en la carta de postres sin decir qué va a llegar al buzón. Carlota deja la frase y Cristina el soporte, tarjeta o pie de cuenta, para que quien quiera lo apunte y quien no, siga comiendo.
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