¿Cómo presentar opciones sin marear?
Se presentan dos caminos que cumplen la misma nota, aplicados a la puerta, no cinco logos en una cuadrícula. Se marea quien tiene que elegir un dibujo sin verlo en la carta. Acuerda antes qué se decide en esa reunión: el signo, no la vajilla ni el uniforme. Una decisión por visita. El estudio manda seis opciones «para que haya donde elegir» y los socios votan rasgos sueltos de tres de ellas. El resultado no es ninguna. Dos propuestas, cada una con rótulo, carta y avatar, y una frase de por qué sirve al encargo. La elección queda escrita en el mensaje de cierre.