¿Cómo evitar vanity metrics en hostelería?
La marca se juzga por si la puerta, la carta y el mensaje de reserva se reconocen como el mismo local, no por los likes del día del logo nuevo. Un número de alcance no dice si el comensal encontró la casa. Elige una cifra de sala: reservas que nombran el local, mesas que preguntan por un plato de la carta nueva, o gente que llega sin pedir la dirección. Esa es la lectura. Se celebra el post del rebrand y el martes el WhatsApp sigue mandando la foto vieja. El alcance subió y la mesa no.
Junto a la hoja de uso va una nota de qué mirar a las dos semanas: si el avatar, la carta y la respuesta de reserva coinciden. Si no coinciden, el número de likes no se discute.