¿Cómo comparar agencias de marketing gastronómico que trabajen con negocios pequeños?
Manda el mismo brief corto a dos o tres equipos y compara la respuesta, no el discurso. Para un local pequeño, tuinsta.design mira mes 1: qué piezas salen, si hay foto en el restaurante y cómo se sale del acuerdo. Carlota Fermín lo resume por WhatsApp. Si no puedes repetir qué te entregan, no firmes el año.
Escribe media página: tipo de local, barrio, qué quieres que pase (reservas, pedidos, que te encuentren) y qué ya tienes (carta, fotos, ficha de Google). No hace falta un plan estratégico. Hace falta que las tres respuestas hablen de lo mismo.
Pide ejemplos del mismo tipo de negocio y de un radio parecido. Un caso de ecommerce nacional no demuestra que sepan llenar una terraza en Galapagar o un comedor en Malasaña. La agencia de un local se prueba en lo local.
Qué puntuar, y qué es teatro
Puntúa entregables, no adjetivos. Número de piezas, si hay sesión en el local, si hay una campaña o solo un calendario, tiempo de respuesta y quién firma el trabajo. «Acompañamiento» sin lista es niebla.
Teatro: embudo de correos antes de decir el alcance, promesa de viralidad, informe ilegible, desprecio por WhatsApp. Señal buena: preguntas sobre margen, turno y cómo entra la reserva. En tuinsta.design el canal de trabajo con el local es WhatsApp, porque es el canal del comensal.
Misma vara para tres agencias
Criterio
Qué tiene que estar escrito
Mes 1
Piezas, sesión y qué se publica
Quién lo hace
Nombre, no «el equipo»
Visita al local
Sí, no, o solo remoto
Medios y producción
Anuncios y fotos por separado
Salida
Prueba corta antes de un año cerrado
Producción y pujas no son el mismo presupuesto
Si solo hablan de campañas y nunca de las fotos con las que se anuncian, vas a pagar clics con creatividades flojas. Un restaurante pequeño se queda sin banco de imagen enseguida. La comparación tiene que separar lo que se invierte en medios de lo que se invierte en hacer las piezas.
Pregunta también la salida. Una prueba de uno o tres meses con algo medible —mensajes, reservas anotadas, llamadas— enseña más que un anual firmado a ciegas. Los contratos rígidos antes de conocer el servicio suelen beneficiar a un solo lado.
Cómo respondemos nosotras a ese brief
Carlota Fermín lleva el contenido y el marketing; Cristina Osuna hace la foto y el diseño en el local. No subcontratamos la visita a alguien que no ha visto la sala. El mes 1 se puede explicar: qué se fotografía, qué se publica y qué canal se toca primero, casi siempre Google y WhatsApp antes que una parrilla decorativa.
Si quieres usarnos como contraste, manda el brief por WhatsApp al +34 634 11 28 99. Respondemos con alcance, no con una presentación de veinte láminas.
Cómo queda la comparación en una tarde
No hace falta una matriz de consultoría. Basta una hoja con las tres respuestas al mismo brief y cinco filas: qué entra en el mes 1, quién viene al local, si la foto está incluida, cuánto es de anuncios y cómo se sale. La casilla vacía ya es una respuesta. Quien no la llena está pidiendo que firmes la niebla.
Cuando nosotras contestamos ese brief, Carlota escribe el alcance y Cristina confirma si la visita de foto cabe en esa primera fase. A veces la respuesta honesta es que el mes 1 no es una campaña, es arreglar la ficha y hacer una sesión. Si otra agencia te promete resultados de sala sin haber preguntado cuántas mesas tienes, la hoja lo deja en evidencia sin necesidad de una segunda reunión.
Guarda las tres respuestas. A los noventa días se ve quién cumplió la fila del mes 1 y quién cambió el discurso. Esa revisión vale más que el tono de la propuesta inicial.
Cuando tengas las tres hojas, no deshagas el empate por simpatía en la videollamada. Desházalo por quién puso nombre a la persona que entra en la cocina. En tuinsta.design ese nombre es Cristina para la foto y Carlota para lo que se publica después. Si otra propuesta también lo pone por escrito, compáralas en serio. Si no, la hoja ya eligió.