¿Cuándo merece la pena un rebranding de restaurante o café?
Merece la pena cuando el nombre, la sala o el precio ya no son los que el cartel cuenta, y el cliente nuevo se encuentra otra casa al entrar. No merece la pena si el fallo es un cartel sucio o un precio viejo, que se arreglan sin cambiar la marca. Di si ha cambiado el local o solo el papel que lo anuncia. En Madrid se cambia el logo y la sala sigue igual, y el cartel nuevo no se cree. Si la casa ha cambiado, el cartel nuevo sale de esa sala; si no, se reimprime el vigente puesto al día.