¿Cómo evitar menús plastificados que se ven viejos?
El plastificado se cambia cuando amarillea o se raya, o se pasa a un QR si el precio cambia cada semana. No se deja un menú turbio en la mesa porque el plástico aún aguanta. Mira las cartas a la luz del mediodía y retira la que ya no se lee. En Madrid el plastificado está opaco y el precio se adivina, y la mesa desconfía. O entra una carta nueva legible, o el QR sustituye a la que ya no se puede leer.