¿Cómo testear el logo con clientes reales?
Se prueba en la puerta o en la carta, preguntando si reconocen el local y si leen el nombre, no si «les gusta». Un grupo de amigos votando en un móvil no es el cliente de las doce. Elige un día de servicio y enseña la prueba a quien ya está en sala, en el tamaño real. Anota las palabras que usan, no la nota del uno al diez. Se hace una encuesta en stories y gana la opción más rara. Luego en la acera nadie lee el nombre.
Una nota con lo que dijeron cinco clientes reales delante de la prueba, y el ajuste que sale de ahí: tamaño, contraste o la palabra que no se entendió. No se redibuja entero por un gusto.