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¿Cómo elegir entre serif y sans para mi concepto?

La serif cabe cuando la carta se lee despacio y el local ya tiene moldura, madera o un oficio de años. La sans cabe cuando el rótulo se lee de pasada, en barra o en un cristal con poca luz. Imprime el nombre en las dos familias al tamaño de la carta y míralo de pie, no en el portátil. Quédate con la que se lee sin acercar la cara. Se elige una serif de moda porque «da premium» y en la lona de la sierra las gracias se emborronan. El nombre deja de leerse desde el coche.

Quedan dos usos cerrados: un tipo para el nombre y otro para el precio y la dirección, con licencia anotada. La hoja dice cuál va al rótulo y cuál a la carta.