¿Cómo briefar sin saber de diseño?
Se encarga con lo que pasa en el local: a quién atiendes, qué pieza falla y qué no se puede cambiar. No hace falta nombrar tipos ni tendencias; hace falta la puerta, la carta y una queja real. Trae tres locales del barrio que te parezcan claros y di por qué, en una frase cada uno. Añade lo que tus clientes ya dicen de ti, no lo que te gustaría que dijeran. El dueño manda un tablero de marcas de otra ciudad y el estudio dibuja esa ciudad. El local de la sierra queda con una marca de barrio que no es el suyo.
Del encargo sale una nota de una página: público, pieza que se rehace primero y lo que se conserva. Cristina Osuna trabaja sobre esa nota, no sobre un adjetivo suelto.