¿Cómo gestionar una crisis de reputación online causada por una mala experiencia en el local?
Primero se corrige en la sala lo que la reseña cuenta, y después se responde con ese cambio concreto, no con una disculpa genérica. Si el servicio sigue igual, ningún texto va a sostener la ficha. Habla con quien estuvo en ese turno y anota qué se ha cambiado: tiempo de espera, plato, trato o higiene. No contestes hasta tener ese hecho. Se publica un «lo sentimos, no es lo habitual» y al día siguiente se repite la misma espera. La siguiente reseña cita la respuesta.
Carlota Fermín escribe la respuesta cuando el dueño confirma el cambio en sala, y para esa semana el calendario no tapa la queja con una promo. La ficha no se llena de reseñas pedidas a conocidos para diluirla.